El orgasmo, cuántos tipos hay y cómo disfrutarlo

El orgasmo, cuántos tipos hay y cómo disfrutarlo

Las mujeres tenemos más dificultad en alcanzar el orgasmo que los hombres, pero por fortuna, todas nosotras hemos experimentado con un poco de suerte y muchas ganas ese placer tan increíble de sentir un orgasmo. ¿Qué es lo que sucede en nuestro organismo, qué sentimos y cómo expresamos un orgasmo? Os muestro algunas ideas sobre cóm debe ser un orgasmo.

El orgasmo es sinónimo de placer sexual, una sensación tan placentera que sólo aquellas mujeres que lo han experimentado pueden entenderla. No se trata de una sensación que se produzca por siempre igual, unas veces tarda más en llegar y otras lo hace antes de lo previsto, pero siempre dura menos de lo que deseamos.

¿Qué ocurre en el cuerpo durante el orgasmo?

Los orgasmos se muestran de manera diferente en hombres y mujeres. En hombres es bastante obvio, mediante la eyaculación y también la contracción de los músculos del perineo. Las mujeres, que muestran mayores dificultades para alcanzar el orgasmo lo que sentimos es que el clítoris se retra, la vagina, el perineo y el útero se contraen y notamos como los pezones se endurecen y se ponen firmes y en punta Algunas mueres segregamos un líquido blanquecino durante el orgasmo, pero no es ni mucho menos tan denso como el semen.

El squirt, que está tan de moda últimamente, no es un orgasmo como tal, pero es una eyaculación también muy placentera aunque difícil de alcanzar.

Tanto hombres como mujeres sentimos que el ritmo cardiaco se acelera y los vasos sanguineos se dilatan. En términos endocrinos, es decir, hablando de hormonas, lo que sucede es que el placer físico lleva a segregar endorfinas, una sustancia que aporta sensación de placer y bienestar.

Cómo conseguir un orgasmo perfecto

El orgasmo en raras ocasiones llega únicamente manteniendo sexo simplemente, sino que al acto de follar hay que acompañarlo de estimulacion de zonas erógenas: preliminares con masturbación, felación cunnilingus… y combinar todo esto con la penetración.

Es cierto también que las mujers podemos alcanzar el orgasmo y en muchas ocasiones así lo hacemos cuando nos masturbamos y nos excitamos por nosotras mismas, sin necesidad de un compañero sexual.

Dicen que el mayor órgano sexual de los humanos es la mente, y para alcanzar un buen orgasmo, hacer uso de la mente y excitarnos por ejemplo a través de fantasías sexuales, sueños eróticos o imaginarnos manteniendo relaciones sexuales con personas deseadas ayuda en gran medida a alcanzar esa excitación y ponernos a cien.

Tras todo esto, queda claro que el mejor modo de disfrutar de un buen orgasmo es conociendo bien nuestro cuerpo. Las mujeres tenemos en nuestro cuerpo decenas de puntos sensoriales o zonas erógenas que si se estimulan correctamente nos pueden llevar hasta el séptimo cielo, pero hay que saber donde están. La solución para ello es tocarse, masturbarse e ir conociendo nuestro cuerpo.

Las zonas más erógenas en el cuerpo de una mujer son el clítoris y el punto G. El clítoris es un pequeño apendice sobre los labios vaginales, es una especie de garbancito similar a un micro pene. Muy accesible y sensible, es la zona con más terminaciones nerviosas en nuestro cuerpo y estimularlo es la mejor idea para conseguir un orgasmo muy placentero.

El punto G por su parte está situado al lado de la vejiga, tras la uretra, a unos centímetros de la vagina. Muchos hombres son incapaces de encontrar este punto G, por lo que si queremos alcanzar el orgasmo en nuestras relaciones con ellos, la clave está en indicarle cómo ha de trabajar la zona y para ello somos nosotras mismas las que tenemos que dominar toda nuestra anatomía. El punto G se puede estimular y alcanzar la excitación presionando con el dedo o con la ayuda de un vibrador.

Practicando poco a poco y perdiéndole el miedo a explorar nuestro cuerpo es la manera en la que realmente podemos disfrutar al máximo del sexo. En cuanto a los tipos de orgasmos, el clitoriano es mucho más fácil de alcanzar y la mayoría de mujeres lo conseguimos únicamente con la masturbación.

El orgasmo vaginal, sin embargo, es mucho más intenso, pero pocas mujeres lo alcanzan mediante la penetración. Por esta razón es importante no saltarse ninguno de los pasos anteriores en el proceso de excitación.